Una jovencita del departamento de San José, ha estado viviendo un infierno, pues fotos suyas fueron trucadas por un depravado que ya está en la cárcel, para difundirlas en webs de encuentros sexuales.

El 11 de agosto, la joven maragata presentó una denuncia ante la Dirección General de Lucha Contra el Crimen Organizado e Interpol, Departamento de Investigaciones Complejas Sección Delitos Tecnológicos.

En la denuncia, la chica informó de la existencia de avisos falsos en sitios de encuentros sexuales y en whatsapp.

Se publicaban sus datos personales, fotos bajadas de su cuenta de facebook y además, imágenes que no eran de la chica, pero estaban trucadas para parecer que si lo eran, pues mostraban poses eróticas y personas semidesnudas.

También denunció que una persona, J.L.O.V. le ha enviado mensajes con amenazas de divulgar las imágenes trucadas.

La Policía, pidió información a una de las páginas denunciadas, cuya sede está en Argentina y obtuvo la dirección IP del individuo que subía el material trucado.

El 6 de setiembre, la policía llegó a una casa de la ciudad de Juan Lacaze (Colonia). Allí se encontraron varios elementos: notebook, celulares, tablet, cámara de fotos, pendrive, etc.

El material fue incautado para ser analizado.

Una vez iniciado el estudio de todo esos equipos, se descubrió que, además de la jovencita de San José, había otras once víctimas que, al igual que a la maragata se le habían robado fotos, las trucaron y las difundieron. La policía encontró unas 60.000 fotos de las chicas, además de la información personal.
Los policías estiman que hay material de más de 200 chicas.

Una vez en el Juzgado, la jueza, luego de analizar todos los antecedentes decidió decretar el procesamiento con prisión de P.D.A.G. por “reiterados delitos de violencia privada en régimen de reiteración real con reiterados delitos de injuria en calidad de autor”.

La autora de este procesamiento fue la Dra. Julia Staricco, Jueza Letrada en lo Penal de 16º Turno de Montevideo.

 

“Viví un calvario”

La jovencita indicó que le tocó vivir “un calvario” cuando comenzó a ver fotos trucadas y recibió mensajes de personas con las que nunca había tenido ningún tipo de contacto.
“Me senti totalmente desbordada e impotente, indefensa, invadida” indicó, hasta que realizó la denuncia que derivó en la investigación y terminó con el descubrimiento de otra cantidad de chicas afectadas.