300 gonzalo ciganda
Hoy voy a entrarle a Montevideo, con cursiva, porque Montevideo, la ciudad, es otra cosa. Montevideo para un frenteamplista es la Dirección Nacional del Frente Amplio, con su Mesa, con sus comisiones. Montevideo es para el frenteamplista del interior un número de teléfono (que por lo general empieza en 2901 o 2902) al cual llamar cuando hay dudas, y cuando te aparece en el captor, mamita mía, rezá porque del otro lado haya alguien que sepa la diferencia entre Ciudad del Plata y Ciudad de la Costa. Montevideo es para el Frente un concepto, pero además es un grupo de burócratas que creen que quienes vivimos más allá del Santa Lucía somos todos retrasados.
En un mes y medio dejaré de ser Presidente del Frente de San José. Hace 5 años que trato que Montevideo nos permita procesar los datos de los adherentes del FA de San José para poder enviarles un sms para invitarlos a actividades. Muchos de ustedes los reciben, porque A MANO pasamos sus datos a una computadora, cuando con colaboración de Montevideo se trata de un proceso que dura segundos. Otros no los pueden recibir, porque Montevideo piensa que todos nos llamamos Amílcar y como debemos tener que ordeñar nuestras propias vacas todas las mañanas, no debemos saber lo que es una base de datos.
Hace 5 años que trato de saber cómo calcula Montevideo los aportes a las departamentales, como liquida sus deudores, como ejecuta los recursos que son de los frenteamplistas de todo el país, no solo de los de Montevideo. Imposible. Como una muralla.
Hace 5 años que estamos proponiendo que entre toda la maraña burocrática rentada que tiene Montevideo, exista una persona que se contacte con los ministros para saber de sus agendas y sus temas, así nos enteramos de las cosas que hace nuestro gobierno. No hubo caso. Marchamos. Así el Senador Camy anunció en San José la concreción de la doble vía entre la radial y San José de Mayo, mientras que nosotros aplaudíamos como monos.
En esta elección nuevamente marchamos los canarios. No los de Canelones, los canarios despectivamente.
Primero los recursos. A San José para esta campaña Montevideo nos envió una cantidad ridícula, ni el 10% de lo que costó la elección. Lo que se pudo hacer se hizo por la buena gestión financiera que la departamental tiene desde hace años.
Luego las reglas. Las reglas electorales del Frente están pensadas para la capital, y no entienden de singularidades locales. Para peor, cuando se tienen que hacer excepciones, las de Montevideo son todas aprobadas, pero las de San José (pondría el Interior entero, pero no quiero comprometer a otros) jamás. ¿Usted sabe que de las listas al plenario departamental de San José (12), los josefinos solo teníamos conocimiento de siete? ¿Usted sabe que varias de esas hojas de votación las vimos por primera vez el Domingo? ¿Usted sabe que una de ellas aún no la hemos visto? Claro está: en Montevideo las aprobaron sin avisar, total, que importa si los canarios no tenemos nada que ver en las elecciones, solamente tenemos que pasar frío en los locales de votación. ¿Sabe usted que ni siquiera podemos digitar los datos de los votantes de San José? Parece que sólo los montevideanos saben lo que es un teclado y la numeración arábiga. A propósito de las herramientas informáticas: hasta un canario se da cuenta que las planillas de las bases estaban diseñadas orginalmente en color y para hojas grandes, y las imprimieron en medio A4 y en blanco y negro. Esa genialidad hizo que mucha gente desistiera de votar bases, porque las letras no se veían, lo que va a bajar la cantidad de votos que esos compañeros reciban.
Ojo, hay compañeros y compañeras en Montevideo que saben como son las cosas y pelean por la igualdad. Uno de los mayores logros de Mónica Xavier (y de los menos difundidos) fue generar espacios de coordinación directos entre presidentes y presidentas departamentales, que sirvieron mucho, pero no lograron desatar los nudos de los iluminati. En esas reuniones ví como muchos montevideanos nos entendían y confiaban, pero después no podían contra la matrix.
Después periodistas, políticos, dirigentes frenteamplistas discuten sobre los motivos de nuestros canarios desempeños electorales. Podemos poner al Dalai Lama de candidato, pero en los departamentos con tradición blanca y con Concertaciones de hecho hace años, no ganaremos hasta que un grupo de cráneos entienda que somos lo mismo que ellos, no una horda de canarios.
Nota de opinión de Gonzalo Ciganda, presidente del Frente Amplio de San José