El Dr. Baltasar Aguilar, actual presidente de la Asociación Médica FEMI San José, integró el primer gobierno del Dr. Tabaré Vázquez.
El primer presidente del Frente Amplio en la historia del Uruguay, le dio la total confianza para trabajar en el nuevo sistema de salud que, por aquellos años, el FA instalaba en el país.

A nivel departamental, Aguilar militó durante muchos años en el Frente Amplio de San José, llegando a ser presidente del partido.

O sea, Aguilar es un hombre de izquierda. No hay dudas.

Por eso adquieren mucha importancia los comentarios políticos que, esporádicamente publica en su cuenta de facebook.

 

Golpe en Venezuela

En la pasada jornada, el Dr. Baltasar Aguilar fue enfático al rechazar el golpe de estado perpetrado en Venezuela. En primera instancia publicó un post titulado justamente así: GOLPE EN VENEZUELA.

Comienza diciendo que “El Pte Maduro a través del Supremo Tribunal de Justicia perpetró hoy un golpe de Estado en Venezuela al disolver la Asamblea Legislativa elegida democráticamente y que le es adversa. Se concreta de esa manera un hecho largamente anunciado y fácilmente pronosticable en una espiral de autoritarismo y arbitrariedad que ha sumido a Venezuela en un caos político y económico indescriptible y sin precedentes. Lamentable y condenable desde todo ángulo que se lo mire”

A renglón seguido, Aguilar define al golpe como un “hecho repudiable” y destaca que “el gobierno peruano ha decidido retirar a su embajador en Venezuela de forma definitiva en una decisión ciertamente ejemplar y otros gobiernos del continente han rechazado enfáticamente la decisión de Maduro”

Luego, expresa su “profundo malestar y dolor” por la actitud del gobierno del Frente Amplio. Dice que “el gobierno uruguayo se tomará 24 hs para analizar el tema; es evidente que este plazo es para consultar a la fuerza política del gobierno, la misma que ha enfrentado las decisiones y manifestaciones del canciller Nin Novoa, la misma que ha dado apoyo incondicional al régimen chavista-madurista, la misma que ha invitado a un personaje del abominable régimen de Corea del Norte a visitar el país, la misma que ha ordenado no votar comisiones investigadoras, en suma la fuerza política que hoy dirige el rumbo del gobierno”

Posteriormente, el Dr. Baltasar Aguilar, compara el golpe de estado de Bordaberry con el de Maduro: “Los que vivimos en 1973 el golpe de Estado perpetrado por Bordaberry disolviendo las cámaras parlamentarias no podemos evitar la comparación, no podemos evitar el recuerdo de la violencia, la arbitrariedad, la corrupción y el despotismo que sucedieron a ese hecho. No podemos evitar tampoco -corrijo, yo no puedo- dejar de comparar aquel hecho con este doloroso trance que vive hoy el pueblo venezolano. Para mí es lo mismo: lo quiero dejar claro, es lo mismo”

Avanza en su razonamiento y es muy duro con quienes defienden a Maduro ante este golpe. Dice Aguilar que “si angustiante me resulta el quiebre de la escasa institucionalidad que había en Venezuela y cualquier acontecimiento similar en cualquier parte del planeta, igualmente sufriente me resulta comprobar la hemiplejia de valores y principios en dirigentes, gobernantes y militantes que reaccionan con ira ante golpes de Estado perpetrados por fuerzas inocultablemente de derecha pero tienen una actitud complaciente con hechos similares cometidos por fuerzas progresistas, populistas o presuntamente de izquierda. Ya oiremos decir que Maduro no tuvo más remedio que disolver la Asamblea porque no podía enfrentar de otra manera el avance de las fuerzas restauradoras y proimperialistas. Aquí quiero recordar que es imposible encontrar en la historia a un golpista de izquierda o derecha que no haya tratado de justificar su golpe tildando a los demás de golpistas y bandoleros. Entonces si la justificación es la misma para uno y otro bando, lo único que queda en pie para tomar posición son los principios de democracia, respeto, tolerancia, diálogo deliberativo, construcción de gobierno en la diversidad y rechazo contundente a cualquier imposición de pensamiento único.
Desgraciadamente, para muchos hemipléjicos de valores, y para muchos compatriotas a mi entender equivocados, aquello, por ej lo sucedido en Brasil o Paraguay fueron golpes de Estado, pero ante lo ocurrido hoy en Venezuela guardan un silencio cómplice o manifiestan su apoyo”

El médico, finaliza su análisis diciendo que “a mí eso me suena como ignorancia o como una tropelía, como una perversidad. No me llamaría la atención si me pasara por alto décadas de historia y concluyera que no hemos aprendido la lección principal de la historia reciente: que los valores democráticos hay que cuidarlos y defenderlos porque son un conjunto armonioso de proposiciones que deben considerarse como una apropiación acumulativa históricamente conquistada de la humanidad, al igual que el manejo técnico de la naturaleza o el arrebato a Zeus del fuego divino por parte de Prometeo para otorgarle autonomía al hombre. Si, me estoy refiriendo a esos, a los principios democráticos liberales y burgueses, no a otros. Pero supongo que la lección la hemos aprendido y la hemos olvidado. O es producto del desvanecimiento de principios y valores tan propio de esta época de enflaquecimiento moral e intelectual que padecemos, donde el consumo, el oportunismo, el predominio del parecer sobre el ser nos lleva a esto de ver y valorar de distinta manera dos hechos similares o con consecuencias similares. Espero una saludable reacción del gobierno uruguayo que condene todo tipo de desborde sea de derecha, izquierda o centro”

 

No es dictadura

Pocas horas después del anterior análisis, el doctor Baltasar Aguilar volvió sobre el tema de Venezuela. Publicó una foto de una de las tapas del semanario Marcha, acompañada del siguiente texto:
“Esta fue la tapa de Marcha inmediatamente después del golpe de Estado en Uruguay en 1973. Repitiendo irónicamente un dicho de los golpistas reafirmaba el carácter golpista de Civiles y militares que atropellaron las libertades e instituciones.
El Pte de Venezuela Maduro ha negado que la disolución de la Asamblea Legislativa sea un golpe.
Le cabe la misma carátula y el mismo sentido”