Takata Corp. la empresa que tiene una planta en el kilómetro 47 de la ruta 1, cerca de Libertad, se prepara para declararse en quiebra, en estas horas. Takata, es una compañía de origen japonés y uno de los más grandes proveedores mundiales del sector automotriz.
El futuro de Takata ha estado en duda durante algún tiempo. La compañía enfrenta miles de millones de dólares en obligaciones derivadas del retiro de millones de sus airbags, algunos de los cuales han estallado violentamente, causando 16 muertos y unos 180 heridos.
Takata ha estado negociando con potenciales compradores durante varios meses. El viernes, el diario financiero japonés Nikkei informó que la compañía se acercaba a un acuerdo en virtud del cual solicitaría la protección contra quiebra de su matriz japonesa y una filial estadounidense, luego vendería fábricas y otros activos a un proveedor rival.
El nuevo dueño es Key Safety Systems (KSS) , un fabricante de piezas de automóviles que tiene su sede en Michigan y es propiedad de una compañía china, la Ningbo Joyson Electronic Corporation.
Key Safety es una de las empresas que estaban compitiendo para quedarse con las operaciones de Takata, y ha logrado su objetivo, de acuerdo a fuentes vinculadas a las operaciones.
Luego de la quiebra, Takata llegaría a un acuerdo para obtener respaldo económico de la firma KSS . Esta empresa, debería comprar los activos de Takata, como parte de la reestructuración de la compañía.
Desde Tokio, se informa que la nueva empresa que se creará, comprará todo el negocio de Takata, en una cifra que rondaría los 1.600 millones de dólares.
Respecto al futuro de la empresa, se indica que seguirá trabajando con airbags y cinturones de seguridad.

Suspensión en Japón

En el país asiático, la negociación de las acciones de Takata Corp se suspendió temporalmente, luego de estos informes de prensa respecto a que la compañía se prepara para declararse en quiebra, dijo Japan Exchange Group, que opera la Bolsa de Tokio.

Fabricantes preocupados

En tanto, varias de las principales empresas fabricantes de automóviles, se han mostrado preocupadas por esta declaración de quiebra de Takata, debido a la interrupción que podría causar a la producción. De acuerdo a datos oficiales, el 65% de los 46,2 millones de airbags de Takata, sólo en Estados Unidos, no han sido reparados.
A comienzos de 2017, un juez estadounidense indicó que los costos de reemplazar todos los airbags fallidos de Takata podrían ser de 8.000 millones de dólares.
Los airbags que fallaron, están vinculados a la muerte de 16 personas en todo el mundo y se habla de más de 180 heridos en todo el mundo.
Un jurado de Estados Unidos, procesó, en enero de este año a tres ex ejecutivos de Takata por delitos criminales relacionados con ese defecto en los airbags.
Takata ya ha pagado una multa de $ 25 millones y $ 125 millones a un fondo de compensación de víctimas, incluso para futuras fallas.
La empresa tiene plazo hasta principios de 2018 para pagar 850 millones de dólares que les debe a los fabricantes de automóviles, o cuenta con unos pocos días para asegurar un respaldo financiero, que le permita cubrir esa deuda.

Takata en San José

A esta altura del mes, y tal como están las cosas en Estados Unidos y Japón con la quiebra y la nueva empresa, es absolutamente imposible pronosticar qué ocurrirá con la planta ubicada en el departamento de San José.
Fuentes de la propia empresa, han reconocido no tener ninguna información al respecto, más allá de seguir con extrema atención las noticias que llegan desde Estados Unidos y Japón.
Actualmente en Takata Uruguay, trabajan más de 650 personas.
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 Foto: The New York Times

Informe elaborado en base a reportes de:
ESTADOS UNIDOS: Jessica DiNapoli (Nueva York), David Shepardson (Washington), Paul Lienert (Detroit)
JAPÓN: Taiga Uranaka, Naomi Tajitsu y Maki Shiraki (Tokio)
Estos periodistas, integran los cuadros del diario THE NEW YORK TIMES