El BCRA“reconoce que no puede cumplir con el programa”

Sí, es humo“el FpV giró a 5 comisiones el proyecto Papel Prensa... nunca saldrá”
Escrito el Martes, 2 Marzo, 2010 y archivado en Elecciones 2011, Política. Puedes opinar la noticia, o dejar un trackback desde tu propio sitio.
Aunque aclara que no sabe cuándo llegará ese momento, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, parece estar convencido de que será presidente de la Nación. Dice que forma parte del recambio generacional de la política y se ríe con ganas después de nombrar a cada uno de los actuales candidatos, incluso cuando menciona al ex presidente Néstor Kirchner.
“Hablemos de política, eso es lo que más me gusta”, dice el joven gobernador. Previamente había dado largos detalles sobre su plan de desarrollo económico, sustentado bajo el paraguas del Fondo de Convergencia, una iniciativa con la que buscará dar pelea en el Congreso para “que se recupere el concepto de equidad entre las provincias” y generar “infraestructura en las provincias más pobres”.
Urtubey reconoce que está listo para salir a hacer campaña en todo el país. En realidad ya lo está haciendo. Habla sobre el neokirchnerismo con el gobernador misionero Maurice Closs y con el chaqueño Jorge Capitanich, mantiene una fuerte relación con legisladores de otras provincias y dirigentes del peronismo bonaerense, escucha con atención los consejos del ex jefe de gabinete, Alberto Fernández y mira con mucha atención los movimientos que da Francisco de Narváez.
“Yo quiero ser presidente”, les dice Urtubey a un grupo de periodistas de medios nacionales. Es ahí donde entra al juego que más le gusta: el de la política y la verborragia lo lleva a retrasar una reunión. “Que esperen, esas cuestiones protocolares son huevadas”.
Urtubey cree que el Gobierno de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner “tiene más problemas de formas que de fondo”. Tanto la polémica resolución 125, como los discutidos índices que traza el subsecretario de Comercio, Guillermo Moreno, en el Indec, podrían servir de ejemplo. “Lo que pasa, es que los sucesivos problemas de forma terminan siendo de fondo”, agrega el mandatario provincial.
Como un claro gesto de desagravio, Urtubey se toca la frente con la punta de los dedos de una mano cuando enfatiza: “Yo no voy a ser candidato a vicepresidente de nadie”. Y aclara que aún dentro del justicialismo todavía no hay ningún candidato presidencial que sea bueno y si esa situación se mantiene así, el joven gobernador prefiere quedarse en su provincia para ser reelecto.
Ninguno de los presidenciales que están en silencio, en el escenario o cuchichiando por lo bajo, dejan de estar emparentados con la vieja política. Ese es el pensamiento de Urtubey. Por eso cuando se le pregunta por el senador Carlos Reutemann, no duda en contestar con un toque de ironía: “El Lole no es la esperanza de la nueva política, no me digan eso. Es un señor que hace 20 años ya era gobernador”.
En esa misma fila lo enrola al ex presidente Eduardo Duhalde, al gobernador Mario das Neves y al mismísimo Néstor Kirchner. “Hay que ofrecer nuevas alternativas”, dice como llevando agua a su molino.
“Hoy no hay (dentro del justicialismo) nada competitivo para presentar frente a la sociedad. Hoy no nos gana (Julio) Cobos, perdemos nosotros. No nos gana nadie, perdemos nosotros”, disparó el salteño. Y para que no queden dudas, afina su puntería y vuelve a jalar del gatillo: “Para mi, Kirchner no es el mejor candidato”.
Aunque parece tomar distancia del poder central, Urtubey va a participar del acto del PJ programado en Chaco, donde la figura principal será el ex presidente. Y será dentro del justicialismo donde intentará imponer su tesis: “Yo estoy convencido de que debe haber una renovación. Acá en Salta, yo le gané a un gobierno que no andaba mal, pero la gente estaba cansada”.
El mismo pensamiento lo traslada a todo el arco político, donde “tampoco hay una renovación política”. Urtubey cree que el propio radicalismo está esmerilando a Cobos.
Urtubey parece estar embalado con la idea de trabajar en todo el país, pero “discutir hoy una candidatura presidencial es delirante, por lo menos hasta dentro de un año. Hay una gran ansiedad de algunos políticos y de los medios, pero no de la gente”.
Fuente: Perfil
